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viernes, 10 de octubre de 2014

Obispos se sorprenden en Sínodo de la Familia ante confesión de matrimonio australiano

El Papa Francisco, cardenales y obispos de todo el mundo participan en Roma del Sínodo de la Familia y a modo de intercambiar experiencia, un matrimonio australiano que lleva 57 años juntos, expuso sobre los secretos para tener una relación unida.
"Esa atracción que sentimos primero y continuamos teniendo, la fuerza de unión entre nosotros era básicamente sexual. Las pequeñas cosas que hicimos uno para el otro, las notas de amor y las llamadas telefónicas, la forma en que planeamos nuestro día alrededor de la otra y las cosas que compartimos eran expresiones exteriores de nuestro anhelo de tener intimidad con otros",detallaron Ron y Mavis Pirola.
"Al igual que todos los matrimonios, hemos tenido momentos maravillosos juntos y también momentos de enojo, frustración y las lágrimas y el temor persistente de un matrimonio fracasado", dijo la pareja durante el Sínodo.
HOMBRES CÉLIBES DESCONCERTADOS
"No es eso de lo que solemos discutir los obispos", comentó el cardenal británico, Vincent Nichols. La contribución abrió un espacio. Fue un reconocimiento de que esto es fundamental para el bienestar del matrimonio, sostuvo.
El matrimonio Pirola continuó que a veces los documentos de la iglesia “parecen de otro planeta”, con un lenguaje difícil.
Ante esto el sacerdote Thomas Rosica, portavoz del Vaticano, señaló que varios obispos sostienen que la iglesia tiene que encontrar un "nuevo lenguaje".
El Papa Francisco ha llamado, para que en los 14 días que dura el Sínodo, los obispos traten de encontrar la manera de hacer que las enseñanzas de la iglesia sobre la familia (matrimonio, el divorcio y la homosexualidad) se discutan abiertamente, y sin censura previa por parte de los asistentes.  

Sí­nodo, dí­a 5: "Las familias deben ser animadas a redescubrir el Evangelio"

La fe en Dios ayuda a construir una relación de amor que se manifiesta en los signos prácticos de amor mostrado a la gente para llegar a ellos en la caridad para su bien en el cuerpo y el espíritu. Lo ha indicado esta mañana monseñor Arnold Orowae, Obispo de Wabag (Papua Nueva Guinea) durante la oración de la mañana previa a iniciar los trabajos del Sínodo de los Obispos sobre familia que se está celebrando en el Vaticano.


Asimismo ha asegurado que "nuestra oración, de los individuos y las familias católicas en todo el mundo, podría estar llena del gozo del Evangelio y un ardiente deseo de compartir esa alegría con los demás cristianos y no cristianos por igual". De esta manera, ha indicado, "más y más gente recobrará vida en Cristo, los discípulos de Jesús deseosos de participar en una nueva evangelización, que traerá la buena noticia de que conduce a la fe a todo el mundo". 

Por esta razón, el prelado ha manifestado el deseo de "animar a nuestras familias a buscar la alegría que viene del encuentro con Cristo en el Evangelio. Es allí donde van a encontrar esta felicidad". Del mismo modo ha recordado que "las familias deben ser animadas a redescubrir el Evangelio, leer la Buena Noticia con los niños en los hogares y en las comunidades eclesiales, y oren sobre él, convertirlo en una parte de la vida diaria de la familia". Esto -ha asegurado- ayudará a aumentar su fe, la esperanza, el amor, la alegría y la paz en las familias.

Además, ha reconocido que la casa donde vive la familia merece ser llamada "hogar" sólo cuando la felicidad está el aire, que todos en la familia lo respiren y donde todo el mundo experimenta la alegría de vivir juntos en armonía.

Por otro lado, el obispo ha observado que hoy en día, muchas familias están luchando con los muchos retos y las distracciones que existen. "Estos tienen que enfrentarlos y superarlos para construir familias saludables", ha advertido. Y así, ha reconocido que "la Iglesia está agradecida por las muchas familias católicas que creen en los valores del Evangelio, los siguen en la vida familiar, enseñan la fe a los hijos, y dan ejemplo que otras familias pueden ver e imitar".

En las familias donde los padres toman en serio sus responsabilidades dadas por Dios para nutrir y apoyar, enseñar y guiar, proteger y defender a sus hijos y otros miembros de la familia, su deber como católicos laicos para evangelizar en y a través de la familia, puede ser entendido claramente y se lleva adelante, ha explicado el obispo Orowae.  Finalmente, ha reconocido que "es nuestra esperanza y oración que las familias cristianas constituyan la mayor parte del cuerpo de Cristo jugando este importante papel de convertirse en evangelizadores y testimonio vivo de Cristo a través de la alegría cristiana en las familias".

Fuente: Catholic.net

jueves, 9 de octubre de 2014

Cuatro talantes episcopales en el Sínodo

El tradicional, el moderado, el avanzado... y el de Francisco

"Tomemos en serio la evolución de la doctrina; este fue el gran paso adelante del Concilio Vaticano II"


(Juan Masiá, sj).- Están debatiendo, en asamblea sinodal, cuatro clases de obisposcon talantes diferentes. Ante las propuestas de reforma y evolución actualizada de determinada enseñanza de la Iglesia en algunas épocas de su historia, cuatro prelados con talantes diferentes reaccionarían así:

1. Un obispo escrupulosamente tradicional diría:
Es inadmisible cualquier propuesta de reforma que contradiga una doctrina de fe vinculante, o que diga lo contrario de lo que han dicho tradicionalmente muchos Santos Padres, Concilios y Papas, confirmado con citas de la Biblia.

2. Un obispo moderadamente avanzado y tímidamente renovador (con algo de neotomismo modernizado) diría:
Las propuestas no pretenden cambiar nada en la enseñanza, solamente se trata de buscar vías para aplicarlas pastoralmente con misericordia y compasión, con gradualidad, con un lenguaje más apropiado.... En cuanto a las enseñanzas tradicionales, proponemos lo que propuso Juan XXIII al Concilio, que no cambie su sustancia, pero sí su expresión adaptada a los tiempos actuales.

3. Un obispo más avanzado, muy estudioso y, además muy diplomático añade, al estilo de "la tercera vía", con mezcla de timidez y audacia, diría:
De acuerdo con la segunda intervención. Pero añadiría, para tranquilizar a los más tradicionalistas, que eso es algo que ya se encuentra en algunos textos tradicionales; hay algún dicho de Orígenes y alguna anécdota de un Papa, y hasta una posible lectura del contexto de una frase de un Concilio, que nos permitirían, no solo una aplicación pastoral benévola y flexible, sino hasta una pequeña modificación o reinterpretadora de la doctrina, sin alterar lo principal. Conste que ya lo dijo una vez el mismísismo Santo Tomás... y siguiendo el mismo espíritu del insigne teólogo, podemos decir que hoy sentiría la necesidad de decirlo aún más claramente...


4. Un obispo mucho más audaz (con más "parresía" o audacia evangélica, como diría Francisco), daría un paso más adelante y diría así, desde la postura de "la cuarta vía":
De acuerdo con la segunda y la tercera intervención, pero creo que se quedan ustedes cortos. Hay que ir más lejos. Aunque no lo haya dicho ni santo Tomás ni un Papa o Concilio, y aunque no lo dijeran ellos hoy si levantaran la cabeza, el caso es que nosotros sentimos que hay que decirlo, que hay que cambiar y evolucionar y que lo único que no cambia es el Espíritu Santo que nos está invitando a cambiar.
Hermanos y hermanas, tomemos en serio la evolución de la doctrina, recuerden que este fue el gran paso adelante del Concilio Vaticano II. Recuerden lo que dice la Constitución conciliar Gaudium et spes, en el n. 1, sobre las "tristezas y angustias de los hombres y mujeres de nuestro tiempo"; en el n. 5, sobre "la humanidad pasando de una concepción más bien estática de la realidad a otra más dinámica y evolutiva, de donde surge un nuevo conjunto de problemas que exige nuevos análisis y nuevas síntesis"; en el n. 33, sobre la Iglesia, que aprende de la Palabra de Dios, "los principios en el orden religioso y moral, sin que siempre tenga a mano respuesta adecuada a cada cuestión", y "desea unir la luz de la revelación al saber humano para iluminar el camino recientemente emprendido por la humanidad". 
Y lo que dice la Constitución conciliar Dei Verbum, en el n.8, sobre cómo "la Tradición progresa con la asistencia del Espíritu Santo, puesto que va creciendo en la comprensión de las cosas y de las palabras transmitidas...", y así a lo largo de los siglos "tiende constantemente a la plenitud de la verdad divina...".
En definitiva, el problema crucial está en si admitimos la evolución del dogma, el desarrollo de la doctrina y el cambio provocado por la escucha de la voz del Espíritu y la voz de los tiempos, a la luz del Evangelio y de la experiencia humana (Gaudium et spes, n. 46).

Con solo los datos que tenemos en estos primeros días sobre las intervenciones en el Sínodo, no es posible evaluar estadísticamente el peso de cada una de estas cuatro posturas. Uno querría confiar que la "parresía evangélica", audacia y atrevimiento de la "cuarta vía" anime la fe de, al menos, un tercio de participantes en este Sínodo y... de una mayoría en el Sínodo del año siguiente...

domingo, 5 de octubre de 2014

Francisco: "No hay que encerrarse en supuestas interpretaciones del dogma, el mundo ha cambiado"


"Muchísimos jóvenes prefieren convivir sin casarse. ¿Qué debe hacer la Iglesia? ¿Expulsarlos de su seno?"

Entrevista del Papa a La Nación antes del comienzo del Sínodo sobre la Familia


En una entrevista con el diario La Nación, y en la previa del comienzo del Sínodo sobre la Familia, el papa Francisco se refirió a diversos temas, destacó que "el mundo me recibió bien, pero es un mundo difícil y complejo", y se mostró algo nostálgico: "extraño caminar, pero no tengo tiempo para eso".
Respecto del Sínodo que comenzará este domingo, el Sumo Pontífice adelantó que "será largo, durará un año probablemente.Yo sólo le doy el empujón inicial".
Francisco, quien fue criticado por algunas facciones más tradicionales de la Iglesia, además afirmó que "todos tienen algo que aportar. A mí me da hasta placer discutir con los obispos muy conservadores, pero bien formados intelectualmente".
"Yo fui relator del sínodo de 2001 y había un cardenal que nos decía qué debía tratarse y qué no. Eso no pasará ahora. Hasta les entregué a los obispos la facultad que tengo de elegir a los presidentes de las comisiones. Los elegirán ellos, como elegirán los secretarios y los relatores", destacó el Papa.
En la misma línea, Francisco admitió que "esa es la práctica sinodal que a mí me gusta, que todos puedan decir sus cosas con total libertad", aunque aclaró que "otra cosa es el gobierno de la Iglesia. Eso está en mis manos, después de las correspondientes consultas".
Respecto de los temas a tratar en el Sínodo, el Sumo Pontífice reiteró que "la familia es un tema valioso para la sociedad y para la Iglesia", y explicó que si bien "se ha puesto mucho énfasis sobre el tema de los divorciados, para mí un problema muy importante son las nuevas costumbres de la juventud".
"La juventud no se casa. Es una cultura de la época. Muchísimos jóvenes prefieren convivir sin casarse. ¿Qué debe hacer la Iglesia? ¿Expulsarlos de su seno? ¿O, en cambio, acercarse a ellos, contenerlos y tratar de llevarles la palabra de Dios? Yo estoy con esta última posición", destacó Francisco.
El Papa también llamó a la Iglesia a "no encerrarse en supuestas interpretaciones del dogma", ya que "el mundo ha cambiado". "Tenemos que acercarnos a los conflictos sociales, a los nuevos y a los viejos, y tratar de dar una mano de consuelo, no de estigmatización y no sólo de impugnación", dijo.
Por último, el Sumo Pontífice reiteró su idea de que "hay una tercera guerra (Mundial) en partes. Europa está en guerra. (En) África hay más conflictos que los que se conocen, además de las graves tragedias sociales. Y Medio Oriente. ¿Hay algo que agregar sobre las varias guerras que suceden en esa región del mundo? Yo trato de llevar a cada lugar un mensaje de diálogo, de contención, de espíritu de negociación. Conozco los límites de todos, incluidos los míos. Pero jamás me perdonaría no haber hecho nada sólo porque no tengo el éxito asegurado. En cada uno de esos lugares se juega la vida y la muerte".
(RD/Agencias)